domingo, 13 de julio de 2008


12 años de Tomás


Esta fue la semana de los doce años de mi hijo Tomás, todo un momento llegar a los doce. Me acuerdo cuando yo los cumplí y mi padre me regalo un reloj... era como entrar en otra dimensión, uno empezaba a hacerse grande...

Es verdad que las cosas cambiaron, la sociedad hizo que muchas cosas fueran mas accesibles para algunos de nosotros y que los valores por tanto son otros.

Yo me siento orgulloso de los doce años de mi hijo chico, a menudo me sorprende con sus comentarios, con sus reflexiones.

Como regalo de cumpleaños fuimos a Buenos Aires, el había ido creo que hace un año en un viaje similar, esta vez mirando el mapa descubrió el Parque Japonés, me interrogo sobre la distancia desde el hotel y paso un día ínsitiendo en ir, lo oriental le atrae, los dibujitos para empezar, los "mangas", pero un montón de elementos de la filosofía oriental, temas como la energía, la concentración, las artes marciales...

Recorrió cada lugar del Parque, preguntó cuando quería saber algo y se trajo de recuerdo un llavero que dice "buena suerte" en japonés.

Este fin de semana leyendo los diarios, ya de vuelta en Montevideo, miraba la pirámide poblacional del Uruguay, creo que los jovenes en Uruguay necesitán mucho más que buena suerte para poder hacer sus vidas aquí.

Dos de mis sobrinos con poco más de 20 años se fueron estos últimos dos años, el cambio pasa por abrir puertas y generar razones para que nuestros hijos puedan quedarse...sino no habrá suerte que ayude.






Julia y Tomás en el puente rojo del Parque Jápones de Buenos Aires | jueves 10 de julio

1 comentario:

Palbo dijo...

¿Por qué usás esa ropa?

Porque la sociedad la usa.

¿Por qué la sociedad la usa?

Porque mis padres la usaban, porque mis abuelos la usaban.

¿Por qué tus padres la usaban? ¿Por qué tus abuelos la usaban?

Porque se empezó a usar hace mucho tiempo.

¿Por que se empezó a usar hace mucho tiempo?

¿Será que estamos todos metidos en un mismo paradigma?

¿Por qué estamos todos metidos en un mismo paradigma?

¿Será porque usamos la misma ropa?